Premier 09/10: Demostrando quién manda


El que iba a ser el encuentro estrella de la jornada quedó un poco deslucido por la aplastante superioridad que demostró el equipo de Ancellotti en el Emirates. Ante el Chelsea, y sobre el papel en la previa, un Arsenal del que se esperaba mucha batalla. La realidad del partido nos enseñó que estos equipos están separados por un océano de detalles, conceptos y nombres propios, actualmente.

El dinero de Abramovich bastó para juntar una vez más sobre el césped a un elenco de jugadores tan buenos, tan experimentados y tan bien dirigidos, que con el paso de los minutos hizo patente su superioridad sobre los gunners. Esta vez no bastaron Cesc, ni Arshavin (del que luego comentaré), ni Almunia bajo palos. El Chelsea ahogaba cualquier intento de internada, con unos centrales soberbios al corte y a la anticipación, debido a que daba también la sensación de que a los jugadores del Arsenal les pesaban las piernas, pues tardaban en chutar lo que no se puede permitir a un jugador de primer nivel. Lo mismo exactamente se vio en el Nou Camp con el Barça – Madrid, es decir, a Higuaín haciendo un recorte para quedarse cara a cara con Valdés, pero tardando en golpear el balón y permitiendo el bloqueo de Puyol. Y lo mismo pasó con Marcelo.

Esto se resume en que Terry y Carvalho se merendaron con patatas a todo jugador del Arsenal que se metía en el área. Y cuando estaba fuera del área aparecía Essien, que tampoco moco de pavo. Y llegó el primer gol visitante, con una gran jugada de Ashley Cole por banda que consigue meter un buen centro a media altura, pero dificilísimo de rematar, a Drogba. El de Costa de marfil gira el tobillo en un medio salto y coloca la bola en la mismísima escuadra, hasta tal punto que el balón golpea el larguero y el poste antes de entrar. Acto seguido llegaría el segundo, de una jugada calcada por banda con un centro raso al primer palo, que Vermaelen, defensa del Arsenal desvía con la espinilla para mandarlo a la misma escuadra que Drogba. Esta vez sólo daría en el poste, pero fue un golazo. Almunia no se lo creía.

Así llegamos al descanso, con un Arsenal muy, muy, muy blando. Y con un Arshavin completamente ido. Lo del ruso empieza a ser preocupante, pues es visible la falta de chispa que padece, sin sus regates eléctricos o sus pases al hueco. Wenger tiene faena con él, pues además parece ser un tipo bastante extravagante. Y de todos es sabido que al fútbol de élite se juega con la fortaleza y la estabilidad mental, además de con el físico. Esperemos que se recupere.

La segunda parte nos dejaría lo mismo que la primera en cuanto al juego, pero varias cosas dignas de comentar. Primero, el golazo de falta directa de Drogba, con un golpeo de balón al palo largo que desafía a todos los músculos y tendones de la pierna derecha. Almunia queda muy bien en la foto. Segundo, la aparición sobre el terreno de juego de Rosicky, ese gran jugador checo castigado tristemente por las lesiones. Y tercero, la constatación de que el Arsenal necesita una estrella dentro del área. Bendtner, Eduardo, Van Persie (lesionado), no son suficiente. Alabo la política del club gunner, pero queda claro que para optar a títulos en Inglaterra necesitas un Drogba, un Berbatov, un Torres o un Anelka, por ejemplo.

1 comentario:

Julián dijo...

Me consta que el Arsenal seguirá vendiendo este año. No en vano, el verano pasado salieron jugadores como Traoré o Adebayor. La deuda del nuevo estadio aprieta. Hasta dentro de unos años el equipo no volverá a cuajar, almenos esa es mi predicción. Veremos si me equivoco, pero si hay rumores de que Fábregas se va... Cuando el rio suena...

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