Una vez un entrenador, mirándome a los ojos y con el gesto torcido me preguntó que de qué jugaba. Yo le dije que de portero y acto seguido y con la sonrisa mas falsa que he podido presenciar en toda mi vida espetó:
- Dicen que para jugar de portero has de estar un poco loco.
Un 6 de Agosto de 1991 aterrizó en las islas británicas un gigante danés de casi dos metros llamado Peter Bolesław Schmeichel. Llegó de la mano de Sir Alex Ferguson que apostó muy fuerte por un chaval sin experiencia en equipos de alto nivel y que además ocuparía un puesto de extranjero de un cupo máximo de tres. Al menos llegó "barato". Unas 550.000 libras esterlinas.




